A partir del 20 de septiembre, México prohíbe las grasas trans en alimentos procesados. Le contamos todo acerca de esta normativa y en qué productos se aplicará.


A partir del 20 de septiembre, México dará un gran paso hacia una alimentación más saludable al eliminar las grasas trans de los alimentos procesados. Esta medida, impulsada por la sociedad civil y respaldada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), marca un hito en la lucha contra enfermedades coronarias y la promoción de hábitos alimentarios más saludables.


El decreto, publicado el 24 de marzo pasado, prohíbe el uso de aceites parcialmente hidrogenados, conocidos como grasas trans, en la elaboración de alimentos y bebidas no alcohólicas. Además, limita su presencia a un máximo del 2% de las grasas totales, garantizando así una reducción significativa de estos ácidos grasos perjudiciales.


Las grasas trans, especialmente las de origen industrial, han sido relacionadas con graves problemas de salud, como obstrucción de arterias y enfermedades coronarias. La OPS estima que estas grasas son responsables de más de 500,000 muertes prematuras anuales por cardiopatía coronaria en todo el mundo.


La industria alimentaria ha utilizado las grasas trans durante años debido a sus ventajas en textura, palatabilidad y economía. Sin embargo, el 20 de septiembre se acerca, y las empresas se enfrentan al desafío de reformular sus recetas para cumplir con la nueva normativa.


La lista de productos afectados es extensa e incluye desde margarinas hasta pastelitos, jugos, helados, pollo frito, y más. La sociedad civil y las autoridades esperan que la industria haya sustituido con éxito las grasas trans en sus productos para esa fecha.

Salud Justa MX estima que esta medida podría prevenir más de 13,000 muertes al año en México relacionadas con el consumo de grasas trans. Los expertos coinciden en que que esta prohibición reduce el riesgo de enfermedades coronarias sin necesidad de cambiar radicalmente la dieta o hacer ejercicio constante.


México se convierte en un ejemplo para otros países al implementar políticas efectivas para combatir las grasas trans en los alimentos procesados. Esta medida contribuirá a la salud pública y al bienestar de la población mexicana.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) se unió a esta iniciativa global, llamada "Replace", que busca eliminar los ácidos grasos trans de la producción industrial de alimentos en todo el mundo.

El 20 de septiembre, la mirada estará puesta en las góndolas de las tiendas, esperando encontrar productos que cumplan con los nuevos estándares de salud. Por su parte, la COFEPRIS se encargará de la verificación y el cumplimiento de esta normativa.